Salimos hacia Sóller (por el Coll, por favor) y al entrar en el valle veremos a la derecha el majestuoso Penyal des Migdia, presidiendo por el nordeste aquel paraíso.Llegamos al puerto y nos encaramamos hasta el Oratorio de santa Catalina, patrona de los marineros.
Subimos al Puig Major, pero sólo hasta 4 km. del cruce que va al puerto, porque allí hay el Santuario de la Inmaculada, llamado también Santa Maria de l'Olivar o sa Capelleta, y construido en el 1943 en estilo modernista.
Volvemos a la carretera y seguimos hacia Lluc. A ras del pantano del Puig Major nos llamará la atención una columna polilítica de cuatro metros de alto, que nos resulta familiar: es idéntica a la que hemos visto en Montuïri. Este Santuario de Almallutx fue construido en el siglo VII a.C. y hasta la época musulmana fue un centro de población muy activo.
Seguimos hacia Lluc, el corazón de Mallorca, la sede de la virgen negra que, incluso para los no creyentes, es un símbolo de nuestra tierra. Lluc es el santuario más potente de la isla, el que tiene una carga simbólica más intensa, el manantial de la fuente de la mallorquinidad, copa de roca donde se recogen las fuerzas astrales que se concentran en el monte de la Trobada, donde la presencia de la Virgen Negra fue delatada por unas claridades y unas armonías que llamaron la atención de un pastor moro converso, pocos años después de la conquista. |